En coche
Carreteras y autopistas:
Los principales pasos fronterizos con Francia, Suiza, Austria y Eslovenia están abiertos 24 horas durante todo el año, aunque algunos puertos de montaña se ven obligados a cerrar en invierno por la climatología. Las autopistas están marcadas con la letra A más un número en blanco sobre fondo verde. Generalmente tienen peajes que deben pagarse en efectivo, con tarjeta de crédito o con las tarjetas Viacard, tarjeta al portador para descontar el importe, a la venta en autopistas, numerosos bancos y sedes ACI, o Viacard Telepass. sistema que permite pagar automáticamente sin parar en las barreras, pasando el saldo directamente al banco.
La velocidad máxima permitida en las autopistas es de 130 km/h. La mayoría de gasolineras ofrecen servicio self-service 24 horas y aceptan dinero en metálico y tarjetas de crédito. El precio medio de la gasolina es de 1,20€.
Las carreteras nacionales y comarcales están marcadas con carteles azules con letras blancas y la velocidad máxima permitida es de 110 km/h en las carreteras principales fuera de las ciudades, 90 km/h en las secundarias y 50 km/h en las ciudades. Además del servicio de socorro en carreteras (llamando al 116), el ACI (Automóvil Club Italiano) pone a disposición de los automovilistas el CAT (Centro de Asistencia Telefónica) en la cual el personal habla inglés y español, entre otros idiomas. Éste servicio funciona durante todo el año. Llamando al número 064477 se puede obtener información respecto al tránsito, condiciones metereológicas, tarifas de las autopistas, ferrys, itinerarios turísticos y papeles inherentes al coche. Más información en: www.autostrade.it
Principales compañías de alquiler de vehículos:
Avis
Europcar
Hertz
Italy by car
Maggiore-Budget
Sixt
Transporte público
Las principales ciudades italianas, como Roma, Milán, Turín, Florencia, Nápoles, Génova y Venecia, ofrecen un buen servicio de transporte público. Todas ellas tienen autobuses urbanos, trenes de cercanías y, sólo algunas, tranvías. Además hay metro en Roma, Milán, Nápoles y Génova. Los billetes tienen una duración determinada en la que se permite la combinación de todos los transportes urbanos. Se compran en las máquinas expendedoras y taquillas de las estaciones de metro, así como en bares, quioscos y estancos. En algunas ciudades hay abonos para el transporte público.
Además existen servicios de taxi en todas las ciudades y pueblos.